Respiración y Ritmo: El Ajuste que Cambia Todo
Si te ahogás corriendo
Si te ahogás, muchas veces el problema es el ritmo
La mayoría corre demasiado fuerte para su base. Y después culpa a los pulmones.
Primero: bajá el ritmo. Después: optimizá la respiración.
1) Probá el “talk test”
Si no podés hablar en frases, estás muy arriba.
2) Postura que ayuda
- mirada al frente
- pecho abierto
- hombros bajos
3) Cadencia y relajación
Tensión = respiración corta.
Soltá manos, mandíbula, hombros.
4) Respiración nasal: cuándo sí y cuándo no
Para suave, puede ayudarte a controlar intensidad.
Para intenso, es normal abrir boca.
Preguntas frecuentes
¿Es normal respirar por la boca?
Sí, en intensidades medias/altas.
¿Cómo mejoro mi capacidad?
Con base aeróbica y constancia.
¿Qué hago si me duele el costado?
Bajá ritmo y respiración más larga.
¿Hay un patrón ideal?
No único. Que sea cómodo y estable.
¿Respirar “profundo” sirve?
Sirve si no te tensa: buscá naturalidad.