Historia del atletismo en Argentina
Recorremos más de un siglo de atletismo argentino: desde los primeros Juegos Olímpicos hasta el fenómeno masivo del running en las calles de Buenos Aires.
Los orígenes: atletismo amateur en Argentina
El atletismo argentino tiene raíces profundas. Ya en los Juegos Olímpicos de París 1924, Argentina enviaba representantes en pruebas de fondo. Pero fue en Ámsterdam 1928 y especialmente en Londres 1948 donde el país dejó su marca dorada en la historia olímpica del maratón.
La era dorada: Zabala y Cabrera
Juan Carlos Zabala ganó el oro olímpico en maratón en Los Ángeles 1932 con apenas 20 años, convirtiéndose en el maratonista olímpico más joven de la historia. Dieciséis años después, Delfo Cabrera repetiría la hazaña en Londres 1948, en una de las carreras más dramáticas de la historia olímpica.
Estos dos oros en maratón olímpico colocan a Argentina entre los países más laureados en la prueba reina del atletismo de fondo.
El atletismo de pista
En pista, Argentina produjo figuras como Norberto Martín Tellechea en medio fondo y Antonio Silio, quien compitió en tres Juegos Olímpicos en los 5000m y 10000m. La tradición de fondistas argentinos en pista se mantiene, aunque con menos visibilidad que el running de calle.
El boom del running (2000-presente)
A partir de los años 2000, Argentina vivió una explosión del running recreativo. Carreras como el Maratón de Buenos Aires pasaron de unos pocos miles de corredores a más de 30.000 participantes. Los running teams se multiplicaron en cada plaza y parque del país.
Hoy, Argentina tiene una de las comunidades runners más activas de Latinoamérica, con calendarios que incluyen desde 5K hasta ultramaratones en la Patagonia.
El presente y futuro
Atletas como Eulalio Muñoz (clasificado al maratón olímpico de París 2024), Joaquín Arbe y Florencia Borelli mantienen viva la tradición competitiva. El trail running y el ultra también crecen exponencialmente, con carreras como la Patagonia Run y la Ultra Trail Córdoba atrayendo corredores internacionales.