Delfo Cabrera y el oro olímpico en Londres 1948
La historia completa del triunfo de Delfo Cabrera en el maratón olímpico de Londres 1948: una de las carreras más dramáticas de la historia.
El contexto: la posguerra y los Juegos de la Austeridad
Los Juegos Olímpicos de Londres 1948 fueron los primeros después de la Segunda Guerra Mundial. Conocidos como los "Juegos de la Austeridad", se celebraron en una ciudad aún marcada por los bombardeos. Argentina llegaba como una potencia atlética sudamericana, pero pocos apostaban por sus maratonistas.
La carrera: drama puro
El 7 de agosto de 1948, 41 corredores partieron del estadio de Wembley. La carrera fue liderada durante gran parte del recorrido por el belga Étienne Gailly, quien había competido como paracaidista durante la guerra.
En los últimos kilómetros, tres corredores se disputaban las medallas: Gailly, Cabrera y el sudafricano Tom Richards. Cuando Gailly entró al estadio de Wembley para la última vuelta, iba primero pero visiblemente destruido. Tambaleándose, apenas podía mantener el paso.
Cabrera entró segundo al estadio y con una aceleración final lo superó en la recta. Richards también pasó a Gailly. Cabrera cruzó la meta con 2:34:52, Richards llegó 16 segundos después, y Gailly completó el podio con el bronce, derrumbándose al cruzar la línea.
Quién era Delfo Cabrera
Nacido en Armstrong, Santa Fe, en 1919. Bombero de profesión, entrenaba en las calles de Buenos Aires. No tenía el pedigrí de Zabala ni sponsor ni equipo técnico sofisticado. Su arma era la resistencia mental y una capacidad de sufrimiento extraordinaria.
El legado
El triunfo de Cabrera fue noticia mundial. En Argentina, se convirtió en héroe nacional. La imagen de su ingreso al estadio de Wembley, superando al tambaleante Gailly, es una de las más icónicas del deporte argentino.
Hoy, carreras y eventos en todo el país llevan su nombre. El Maratón Delfo Cabrera en Armstrong, su ciudad natal, se corre todos los años en su honor.