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Recuperarse de los excesos navideños

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En esta época repleta de celebraciones, es común descuidar la alimentación sana y equilibrada que tantos beneficios nos reporta el resto del año, cayendo incluso en algunos excesos que inevitablemente tendrán consecuencias sobre nuestra salud y nuestro rendimiento deportivo. ¿Significa esto que debemos sacrificarnos y renunciar a todas las tentaciones de la mesa? En absoluto, pero la clave está en disfrutar de todo con moderación y en tratar de compensar esos excesos cuanto antes.

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Si durante estas fechas navideñas has seguido entrenando, es posible que te hayas mantenido en tu peso habitual sin problemas. Pero incluso siendo así, probablemente hayas notado un bajón de energía, puede que te sientas más perezoso, que te cueste un poco más de lo normal cada zancada. Esto es normal porque, como decíamos en el anterior artículo, un mayor aporte calórico no siempre se traduce en más energía, puesto que el factor determinante es la calidad de los alimentos que tomamos.

Durante las comidas navideñas, es común abusar de comidas repletas de grasas saturadas, azúcares y alcohol, en detrimento de otros alimentos más saludables. Esto por no hablar del descontrol en horarios, raciones y proporciones. Resultado: Digestiones pesadas, acumulación de toxinas, niveles irregulares de glucosa en sangre, retención de líquidos, … ¿seguimos?

¿Qué podemos hacer para compensar estos excesos? Tu cuerpo está pidiendo a gritos alimentos sanos, ligeros, depurativos, diuréticos y ricos en nutrientes básicos.

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Presta atención a estos 6 puntos clave para proporcionárselos:

1. Contrólate y cocina sano. Retoma cuanto antes tu rutina alimentaria basada en 5 comidas diarias, bien proporcionadas y en horarios regulares. No intentes saltarte comidas o hacer dietas restrictivas (las famosas dietas “milagro”), la solución no está en pasar hambre, necesitas alimentos sanos y nutritivos para volver a funcionar con normalidad. Busca la sencillez en la elaboración de tus comidas: más alimentos crudos, menos sal, menos azúcar, cocina a la plancha, al vapor, en papillote.

2. Más frutas y verduras. Kiwis, manzanas, peras, uvas y piña son muy interesantes por su alto contenido en fibra, propiedades diuréticas y depurativas. También los vegetales de hoja verde, depurativos por ser ricos en fibra y clorofila: espinacas, acelgas, repollo, brócoli, lechuga, rúcula. Tómalos crudos para aprovechar al máximo sus nutrientes, prueba a poner unas hojas de espinaca en tus batidos de frutas o cómelas en ensalada. Otros alimentos que pueden ayudarte por sus propiedades diuréticas son espárragos, alcachofas y apio.

3. Cereales integrales.  Siempre es preferible la versión integral a la refinada cuando hablamos de pan, pasta, arroz o cereales de desayuno. Su alto contenido en fibra te ayudará a eliminar las toxinas acumuladas por una alimentación inadecuada y a mantener estables los niveles de glucosa en sangre, alterados a golpe de turrón y mazapán.

4. Legumbres. Esos guisos de lentejas, garbanzos y alubias que tanto apetecen en esta época del año, son una fuente excelente de proteína vegetal, fibra y minerales. Al cocinarlas, sustituye el exceso de grasas saturadas (chorizo, morcilla, tocino) por alternativas más saludables (verduras, arroz, pollo) y sírvelas acompañadas de ensalada.

5. Toma grasas. Sí, así es, las grasas son un nutriente básico y necesario en nuestra alimentación diaria. Pero aprende a identificar las grasas saludables y ricas en Omega-3 (aceite de oliva, frutos secos y semillas, aguacate, pescados azules) y evita el exceso de grasas saturadas. Olvídate de los fritos y las salsas una temporada, reduce tu consumo de carnes rojas, dale una tregua a tu sistema digestivo.

6. Rehidrátate. Durante estas fiestas se bebe mucho, pero no siempre agua, por lo que necesitas rehidratarte en condiciones. Recuerda, 2 litros de agua diarios como norma general. También puedes ayudarte de infusiones diuréticas y depurativas para “limpiarte” por dentro: té verde, alcachofa, cola de caballo.

Y, por supuesto, retoma cuanto antes tu rutina de entrenamientos si es que la habías descuidado. Verás como aligerando tu alimentación, también sentirás más ligeros tus pies.